Matanzas no es solo una playa.
Es un territorio completo que combina cerro, bosque, viento y mar en una escala todavía humana.
Ubicado en la costa de la Región de O’Higgins, este destino se ha consolidado por sus condiciones naturales únicas: viento constante, mar abierto y una geografía donde los cerros descienden hacia la costa formando quebradas, miradores y playas extensas.
Aquí el paisaje no es uniforme.
Cambia con la luz, con la estación y con el clima.
El viento que define a Matanzas no es un detalle. Es parte de su identidad. Gracias a él, el lugar se convirtió en un referente internacional del windsurf y el kitesurf. Pero el deporte es solo una capa de lo que ocurre aquí.
El entorno combina:
Cada uno con su propia energía y ritmo.
Hay playas abiertas y salvajes.
Humedales con aves migratorias.
Acantilados que miran al Pacífico.
Campos agrícolas tradicionales.
Senderos rurales que conectan cerro y costa.
Desde Glamping Matanzas se puede acceder a:
El entorno invita a moverse, pero también a detenerse.